Multa a Cala Duo


Formentera, 31 Marzo 2026
El establecimiento Cala Duo, situado en la zona de Sa Sequi dentro del Parque Natural de ses Salines de Ibiza y Formentera, protagonizó durante el verano de 2025 una de las polémicas más destacadas relacionadas con el cumplimiento de la normativa turística y ambiental en la isla. Las autoridades detectaron entonces que el local, que contaba con licencia de bar-restaurante, desarrollaba en realidad una actividad propia de una discoteca.
Las inspecciones realizadas por técnicos del Consell de Formentera, Policía Local y agentes de Medio Ambiente del Govern balear constataron diversas irregularidades graves. Entre ellas figuraban la presencia de DJ, música a alto volumen, cobro de entrada con consumición y la existencia de una pista de baile, elementos que excedían claramente la actividad autorizada para el establecimiento.
Ante estas irregularidades, el Consell ordenó en agosto de 2025 el cese inmediato de la actividad del local y el precinto de parte de sus instalaciones, además de abrir un expediente sancionador. La decisión se adoptó tras comprobar también problemas relacionados con la seguridad, el exceso de aforo y la ocupación de espacios públicos dentro de un entorno natural protegido.
Ocho meses después, en marzo de 2026, la administración insular ha resuelto finalmente este expediente sancionador, imponiendo una multa económica al establecimiento y cerrando el procedimiento iniciado tras las inspecciones del verano anterior.
Las actuaciones administrativas se iniciaron tras varias inspecciones realizadas en el establecimiento, especialmente las llevadas a cabo el 22 de agosto de 2024 y el 2 de agosto de 2025. En ellas, los técnicos detectaron que el local operaba de facto como una discoteca sin disponer de la licencia correspondiente.
A pesar de contar únicamente con autorización como bar-restaurante, durante las inspecciones se constató la presencia de DJ, música a gran volumen y la existencia de una zona de baile. Además, el local cobraba entrada con consumición, una práctica típica de los locales de ocio nocturno.
Tras comprobar estas irregularidades, el Consell de Formentera decretó el 8 de agosto de 2025 el cierre provisional del establecimiento hasta que se corrigieran las deficiencias detectadas y se ajustara la actividad a la normativa vigente.
Los informes técnicos incluidos en el expediente sancionador detallaron también otras irregularidades relevantes. Una de las más graves fue el exceso de aforo detectado durante las inspecciones.
Según los técnicos, el establecimiento superaba en más de un 300% e incluso hasta un 400% el límite máximo de aforo permitido, fijado en 50 personas. Esta situación generaba un riesgo importante para la seguridad de los asistentes, agravado por la detección de salidas de emergencia bloqueadas o inoperativas.
A ello se sumó la utilización de espacios situados dentro del Parque Natural de ses Salines sin contar con las autorizaciones necesarias. Durante las inspecciones también se registraron niveles de ruido cercanos a los 100 decibelios, muy por encima de los límites permitidos en un entorno natural protegido.
La Junta de Gobierno del Consell de Formentera aprobó finalmente en marzo de 2026 la resolución del expediente sancionador. La administración decidió imponer una multa de 150.000 euros al establecimiento, explotado por la empresa Duo Formentera S.L.
Aunque inicialmente el expediente contemplaba varias infracciones calificadas como muy graves, la resolución final optó por sancionar únicamente la principal: el ejercicio de una actividad permanente mayor —como discoteca— sin disponer de la licencia correspondiente. El resto de irregularidades detectadas, como el exceso de aforo, el impacto ambiental o los elevados niveles de ruido, se incorporaron como circunstancias agravantes dentro de la sanción principal.
Durante la tramitación del procedimiento, la empresa presentó alegaciones solicitando el archivo del expediente o, en su defecto, la rebaja de la gravedad de las infracciones imputadas.
Sin embargo, los servicios jurídicos del Consell rechazaron íntegramente estas alegaciones. En su resolución concluyeron que los hechos estaban suficientemente acreditados mediante las actas de inspección y los informes técnicos, y que el procedimiento se había desarrollado con todas las garantías legales.
La normativa autonómica prevé sanciones de hasta 300.000 euros para las infracciones muy graves en materia de actividades. En este caso, la administración situó la multa en la mitad superior del rango, justificando la cuantía por la concurrencia de varios agravantes, como el riesgo para la seguridad derivado de la masificación, el impacto ambiental y la realización de la actividad en un espacio natural protegido.
Soy Ramón Tur, quien está detrás de todo lo que se escribe y fotografía en esta web sobre Formentera.
Descubrí la isla en 1972 cuando mis padres, a bordo de la mítica Joven Dolores, me llevaron por primera vez a pasar unos días de vacaciones desde Ibiza y aquello fue un amor a primera vista que, con el paso del tiempo, se ha reforzado hasta convertir Formentera en mi lugar de residencia desde hace ya muchos años.
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