Balizamiento Playas de Formentera

Formentera, 13 de Mayo de 2025
Con la llegada del verano, Formentera se prepara para recibir a miles de visitantes que buscan disfrutar de sus aguas cristalinas y, como cada año por estas fechas, el Consell Insular ha iniciado la instalación de boyas en las zonas de baño más frecuentadas con el objetivo de separar a los bañistas de las embarcaciones y garantizar una experiencia segura para todos.
La actuación, que supone una inversión de más de 36.000 euros, se centrará en los tramos de costa con mayor densidad de visitantes y presencia de barcos. Las balizas se colocarán a unos 200 metros de la orilla, marcando un espacio donde la navegación está restringida y el baño permitido.
El plan también contempla la instalación de canales de acceso exclusivos para embarcaciones, especialmente en playas con gran afluencia de bañistas donde además hay presencia de puestos de socorristas.
La base de la seguridad en cualquier playa o zona de costa de la isla pasa por el respeto de las zonas destinadas al baño y a las zonas destinadas a la navegación, tanto por parte de los bañista como de las tripulaciones de las embarcaciones.
El proyecto de balizado arrancó oficialmente el pasado 7 de mayo, concentrando sus primeras actuaciones en ses Illetes, es Cavall d’en Borràs y Cala Saona. Estas tres playas, además de ser joyas del litoral de Formentera, son puntos calientes de concentración de embarcaciones, por lo que requieren una atención especial.
En los días siguientes, los operarios continuarán trabajando en otras playas como Llevant, es Pujols, es Caló de Sant Agustí y el tramo entre es Caló des Mort y es Arenals. Todas estas zonas forman parte de un plan que busca proteger a los bañistas en los puntos con mayor presencia de turistas y embarcaciones durante el verano.
El presupuesto total asciende a 36.500 euros (más IVA) e incluye no solo la instalación de las balizas, sino también ocho revisiones técnicas durante la temporada y su retirada prevista para finales de octubre.
Una de las medidas más relevantes del plan es la distancia a la que se colocan las boyas: unos 200 metros desde la costa. Dentro de esta franja, está prohibido fondear o navegar, salvo para acercarse a la orilla con extrema precaución por parte de cualquier embarcación, a remo, a vela o a motor. Esta normativa pretende evitar conflictos y accidentes entre bañistas y embarcaciones, especialmente en jornadas de alta afluencia.
En las playas vigiladas se establecen también los llamados Canales de Acceso, delimitados en la orilla de la playa por dos banderas, que permiten a las embarcaciones llegar a la orilla por un pasillo claramente marcado con boyas. Cabe señalar que está terminantemente prohibido nadar en estas zonas, ya que las embarcaciones no tienen la capacidad de frenar en seco como si lo hace un vehículo terrestre, lo que representa un riesgo importante para los bañistas que no tienen eso en cuenta.
En este sentido cabe destacar que el puerto natural de Es Caló de Sant Agustí tiene precisamente la consideración de puerto y que, teóricamente, el baño está prohibido en la zona.
Dicha prohibición no se cumple ni, afortunadamente, se hace cumplir pero si lees esto por primera vez, debes tener en cuenta que ante la llegada o salida de alguna embarcación a la zona, como bañista, debes facilitar al máximo cualquier maniobra por parte de la embarcación y alejarte tanto como puedas, sobre todo por tu propia seguridad.
Soy Ramón Tur, quien está detrás de todo lo que se escribe y fotografía en esta web sobre Formentera.
Descubrí la isla en 1972 cuando mis padres, a bordo de la mítica Joven Dolores, me llevaron por primera vez a pasar unos días de vacaciones desde Ibiza y aquello fue un amor a primera vista que, con el paso del tiempo, se ha reforzado hasta convertir Formentera en mi lugar de residencia desde hace ya muchos años.
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