

Formentera, 14 Enero 2025
La Conselleria del Mar y del Ciclo del Agua del Govern Balear ha anunciado que los ocho quioscos de playa de Formentera deberán desmontar sus instalaciones durante al menos un mes, entre el 15 de enero y el 15 de febrero de este año. Sin embargo, esta obligación plantea retos, ya que queda poco tiempo para cumplir con la normativa, y las labores de desmontaje podrían extenderse más allá del plazo estipulado.
Desde que el Govern Balear asumió la gestión de estas competencias en julio de 2023, tras el traspaso desde la Dirección General de Costas, se ha planteado la posibilidad de reconsiderar esta obligación para los años futuros, siempre que el Consell de Formentera formalice una solicitud al respecto.
La consellera de Medio Ambiente del Consell de Formentera, Verónica Castelló, ya ha adelantado su intención de presentar esta petición al Govern Balear. Castelló propone una alternativa: que los quioscos permanezcan cerrados durante el mes estipulado, pero sin necesidad de ser retirados.
Sin embargo, cualquier cambio dependerá también del Ministerio de Transición Ecológica, que otorgó las concesiones del litoral al Consell de Formentera.
El Govern Balear por su parte ha expresado su disposición a valorar opciones que puedan facilitar la actividad de los concesionarios, siempre dentro del marco legal vigente.
Impacto económico para los concesionarios
El desmontaje, almacenamiento y posterior reinstalación de los quioscos representa un gasto considerable. Según uno de los concesionarios, estas labores podrían costar unos 50.000 euros por instalación. Además, el proceso no solo implica un mes de cierre, sino también uno o dos meses adicionales para completar las tareas debido a la complejidad de las actuales estructuras de madera si las comparamos con las de los antiguos chiringuitos de Formentera.
Argumentos medioambientales y administrativos
Los concesionarios también advierten sobre el impacto ambiental de las labores de desmontaje, que incluirían el paso de camiones y la generación de ruido en un entorno natural protegido. En un estudio ambiental de 2021, incluido en la solicitud de concesión, se consideraba que los quioscos eran instalaciones fijas con operación anual, desmintiendo la necesidad de desmontarlos regularmente.
Chiringuitos como punto de encuentro
Para los residentes de Formentera, contar con los chiringuitos abiertos durante los meses de invierno es un lujo: es un servicio donde, en una época del año en la que la oferta de negocios de ocio en la isla es extremadamente limitada, estas instalaciones no solo brindan un espacio para socializar y disfrutar del entorno, sino que también aportan dinamismo a una temporada especialmente tranquila. Por ello, personalmente, espero que esta situación no se repita en los próximos años y que se alcance una solución que permita mantener este servicio sin comprometer la sostenibilidad y cumpliendo la normativa vigente.
Soy Ramón Tur, quien está detrás de todo lo que se escribe y fotografía en esta web sobre Formentera.
Descubrí la isla en 1972 cuando mis padres, a bordo de la mítica Joven Dolores, me llevaron por primera vez a pasar unos días de vacaciones desde Ibiza y aquello fue un amor a primera vista que, con el paso del tiempo, se ha reforzado hasta convertir Formentera en mi lugar de residencia desde hace ya muchos años.
Si lo deseas, puedes seguirme en el perfil de Instagram @4mentera.com_