Cap de Barbaria: Entorno
El entorno del faro es verdaderamente especial al tratarse de una gran extensión de tierra, piedras y matorral bajo, con la silueta puntiaguda y luminosa del faro esperándote al final de la cuesta abajo que marca la estrecha carretera.
Desde la entrada en vigor de la limitación de accesos de vehículos a motor en temporada de verano, la zona de es Cap de Barbaria ha ganado en tranquilidad, silencio y presión humana y, realmente, el kilómetro y poco que separa la zona de parking hasta el faro es de muy fácil acceso y en ningún caso debería frenarte el ir a visitarlo.
En cualquier caso, si puedes, evita las horas de mas calor, o incluso mejor, elige el atardecer porque podrás disfrutar de una excelente atalaya desde la que disfrutar de la puesta de sol y el paseo será mas fresquito.
La cueva de Es Cap de Barbaria
A poca distancia del faro y caminando hacia la derecha, encontrarás un agujero en el suelo que es la apertura de una cueva que discurre hacia los acantilados y que se abre a ellos con un gran balcón. Encontrar el agujero de acceso es sencillo porque está marcado con unas estacas y cuerda alrededor. No para impedir su paso sino para impedir que alguien caiga sin darse cuenta.
Normalmente hay algo parecido a una escalera de madera para facilitar el acceso, así que verás que es muy fácil y, otra curiosidad, fíjate en lo lisa que está la roca donde colocas las manos justo antes de bajar. Completamente pulida y fina de tantas y tantas manos que la han rozado al bajar.